REVISTA BIMESTRAL
JUNIO - JULIO 2016 I NUMERO 144
AGRICULTURA Y EMPRESAS FAMILIARES
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NOS ACOMPAÑARON
EN ESTA EDICION

La gestión eficiente de las empresas familiares agropecuarias (EFA)

 
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Ing. Prod. Agrop. Ricardo Latour
MN 00580*33*15
Socio Astecna SRL.
 
   

Debemos dividir aspectos generales que hacen a una gestión eficiente, y a otros particulares que tiene la EFA. Obviamente habrá distinto grado de profesionalización en las empresas, en muchas de las cuales algunos puntos como señalo no serán problema y se tendrán como rutina.

En primer lugar, toda empresa moderna debe tener entre otros datos o puntos en su gestión:
› Datos productivos y de rentabilidad por actividad.
› Flujo de fondos financiero.
› Previsión en sus impuestos. › Previsión en la distribución de utilidades.
› Toma de decisiones por un directorio o equipo de trabajo en base a datos objetivos. Lo señalado, aunque resulte obvio, en muchas de las EFA se lleva de manera incompleta (cuando se lleva…); por ejemplo, la gestión productiva y económica básica para poder decidir (márgenes brutos por actividad; producción de carne por hectárea, gastos de estructura, retiros, entre otros).

 
   

Muchos productores no tienen verdadera noción de dónde están parados, y a veces desconocen también la verdadera magnitud de sus deudas. Desconocen en qué gastan. Como anécdota, hace años, controlando los gastos de tarjetas de crédito a nombre de una empresa agropecuaria, me llama la esposa del propietario y me pregunta porqué me preocupaba cuánto gastaba ella en compras… había u$5.000 cargados como gastos del campo lo que en realidad eran retiros empresariales. "El campo no daba plata"…

Los gastos de estructura suelen ser un punto crítico que genera muchísimas asperezas entre los socios. El uso de camionetas para temas personales, con gastos pagos por la empresa; las casas, celulares, etc. Es uno de los rubros claves para tener cuidado, para ser muy prudentes, pues un campo puede estar muy bien administrado en lo productivo, pero pequeñas sutilezas que generan malestar pueden malograr una buena sociedad familiar. Cuántas veces escuchamos quejas por parte de socios que, por ejemplo: "no usan las casas del campo!"

En la gestión eficiente debe haber una apertura tal, en la que se discrimine correctamente los gastos por actividad productiva, y se indiquen con claridad cuáles son los retiros del propietario. Los socios quieren trasparencia, pero el exceso de información no lo creo necesaria y puede ser perjudicial, aburriendo a los socios. Por ejemplo, si se hacen 1000 has de soja en 10 potreros distintos, será relativamente sencillo auditar los litros totales de herbicidas usados, sin necesidad de aclarar por lote.

Otra característica común a empresas del sector es el estar "mal endeudadas", con créditos de corto plazo a veces por necesidad de caja más que por planificación productiva. Los intereses generados por el uso de descubiertos de cuenta corriente suelen ser importantes!
Es endémico al sector agropecuario la falta de liquidez, aun teniendo posibilidades de tenerla. Es como si el hábito de postergar pagos mejorase la eficiencia, cuando sabemos que es todo lo contrario, ya que implícitamente tendrá incluido un costo financiero en el precio (del insumo, o del kilo de ternero). Sin duda que la inflación no ayuda al ahorro y a la previsión de reservas para momentos de "vacas flacas"…

Yendo a los impuestos, cuántas veces nos toma por sorpresa de enormes cifras a pagar de ganancias luego de cierre del balance! Tanto desde un punto de vista contable como para previsión financiera, impositiva etc, resulta imprescindible el hacer balances de corte unos meses antes.
Es importante contar con datos productivos objetivos para la toma de decisiones, por lo que en definitiva, cualquier empresario "normal" considerará adecuado lo que señalo.

Analizando aspectos humanos

Podemos considerar gestión eficiente la que, además de lograr rentabilidad y estabilidad económica, logre la continuidad en el tiempo, fundamentalmente del patrimonio familiar. Hemos visto muchas EFA bien administradas, pero con socios descontentos por distintos motivos, que terminan en la partición de los campos o en la venta con consecuencias por todos conocidas.

 
   

A los que nos gusta el campo, no siempre consideramos la rentabilidad de distintas actividades que conllevan gastos (por ejemplo el tener una tropilla); en lo personal considero que si tenemos caballos de más, su mantenimiento y pastaje es un retiro empresarial. Pensemos que para el socio que no va al campo, que no le gusta andar a caballo, verá con malos ojos que usemos determinada superficie, mas gastos veterinarios. Es un simple ejemplo de sentido común y sutileza que se debe tener en el trato con los socios de la EF.

Es así que a la complejidad del manejo de las empresas, se suman aspectos de índole humana muchísimo más difíciles, como son las relaciones dentro de un clan o grupo familiar. "Aspectos hormonales", sanguíneos, celos por espacios de poder etc, conflictos que muchas veces se arrastran desde la infancia y que no tienen nada que ver con lo productivo.

Transparencia

Estoy convencido que si queremos lograr sustentabilidad y duración en el tiempo de las EFA, una de las claves es la transparencia en los distintos ámbitos: empresa, familia y propiedad. En la propiedad deberán opinar los accionistas o dueños. A veces ese rol se solapa con el que usualmente tienen los directores de una sociedad.

Una clave: aunque resulte obvio, no olvidarse de informar a quién corresponde!! Lo peor que puede hacerse a un ser humano es ignorarlo!! Muchas particiones ocurren no por una deficiente administración, sino porque "no me consultó" para comprar/alquilar/vender, o para cosas sencillas como pintar la casa o cambiar la cortadora de pasto. La soberbia humana hace que, cuando el administrador está arriba del caballo y con la chequera, a veces ignore a sus hermanos/primos o familiares, porque "no saben de campo". Debemos diferenciar el conocer aspectos operativos, con el derecho de un heredero o familiar a tener participación en la empresa.

Establecer por medio de un protocolo familiar los procesos de comunicación, frecuencia de reuniones; tener en claro los miembros de la familia que estarán involucrados o que tendrán responsabilidades y estarán a cargo en la toma de decisiones etc, serán claves para una gestión exitosa. Generar rutinas de trabajo entre un equipo multidisciplinario (hoy día no existe más el super administrador de otras épocas), actuar con más transparencia y consenso, redundará en gestiones mas eficientes.

En cursos que hemos dictado en AACREA, CRA y AAPRESID, durante años hacíamos una encuesta que sumó unos 200 casos. Aproximadamente la mitad de los encuestados señalaban que las decisiones eran tomadas sin consenso. Un 35% no tenía claro su rol dentro de la empresa (con lo que se generan superposiciones y roces). El 80% indicaba la ausencia de un plan estratégico de mediano plazo por escrito. La mitad indicaba también que no tenían reuniones periódicas programadas… en definitiva, como todo proceso de profesionalización, estos indicadores deberán ir mejorando.

Conclusión: aparte de ser eficientes en la gestión de administrador, debemos serlo en la gestión de recursos y relaciones humanas.
Recordando a Borges en su poema Los Conjurados, los que administran tienen que tomar la extraña decisión de ser razonables (extraña porque es tan poco frecuente), buscando afinidades y olvidando diferencias.